Calixto Ramírez

Calixto Ramírez

Uso de suelo

Lateral presenta la exposición individual de Calixto Ramírez, Uso de suelo.

Liminal es una palabra susceptible de relacionar la obra presente en esta exposición con las tareas que Calixto Ramírez condensa en este particular conjunto. El término “tarea” suscribe, asimismo, un esfuerzo tanto productivo como matérico y mental por parte del artista, sin importar necesariamente el formato último que él haya escogido, sea a través de efectos en apariencia escultóricos, performáticos u otros como los juegos de palabras que a menudo descubre en carteles que, a su vez, se erosionan frente a cambios climáticos, injerencias vecinales o a la conquista de un espacio acaparado por los bienes raíces y la gentrificación.

La exploración del espacio citadino es característica común en sus pesquisas más recientes, de las que han sido objeto numerosas ciudades del mundo y de México. Hoy, Ramírez da cuenta de los hallazgos en un cuadrante amplio de la CDMX recorrido por el artista, en el que se concentra el espacio circundante de la galería, el Centro Histórico y otras colonias adyacentes como la Tabacalera y la Santa María la Ribera, entre otras. La aproximación que él ofrece se deslinda de cualquier membrete relativo a las condiciones migratorias o la extranjería ya que, a estas alturas, quién podría tener más poder sobre los otros en términos de territorio, en un momento en el que fronteras geopolíticas y barriales se trastocan a una velocidad imposible de rastrear debido a una serie de nuevos fenómenos que no respeta parámetros anteriormente establecidos.

Calixto Ramírez utiliza el detritus urbano, el ruido de una perforadora, la sombra angular de edificios modernos sobre muros descarapelados o ciertas palabras que aluden a un vocabulario que ahora podemos afirmar con toda seguridad, es glocal. Sin embargo, es en este espacio intersticial donde el espectador debe conferir un valor variable en función de su particular microhistoria, ya que ella es reflejo de cada condición actual como individux o miembrx de una sociedad. Estas acciones artísticas responden también a una condición doble y ambivalente en el estar presente y ausente al mismo tiempo; a los viajes geográficos en los que el cuerpo tiene la oportunidad de desplazarse, pero también aquellos mentales que ocurren mientras se sueña despierto. Es la condición del umbral, la delgada línea entre dos situaciones, la que a Ramírez le interesa inspeccionar al estar con un pie de un lado y con el otro pie, en otro. El viaje es uno de los estados liminales por excelencia que también puede devenir un rito de paso; un estado de apertura y de ambigüedad a la vez; una manifestación antiestructura y anti-jerarquía que se deduce de su propia condición inmanente de libertad. Constituye la Falla rápida como suerte de alegoría de la vida actual, en tanto se traslada a las formas presentes en cómo vivimos dentro de nuestro entorno: una suerte de infatuación al tiempo que de decepción ante aquello que se ve, se experimenta y se vive.

—Lateral