Una conversación de Gris García con Laureano García

Una conversación de Gris García con Laureano García

Un cerro nos persigue

Desde nuestra casa: el Cerro de la Silla al frente, el del Topo Chico detrás y la Sierra Madre a la derecha. Siempre he pensado que vivir en una ciudad rodeada de montañas determina nuestra manera de estar y entender el mundo; los cerros como una brújula natural que dan referencia de dónde estás parada, y hacia dónde vas. Mi idea del paisaje se construyó entre esas montañas reales y las ficticias, pintadas por Laureano García, mi abuelo, quien además de enseñarme a pintar, se convirtió en mi interlocutor a lo largo del tiempo. Mi vuelta a Monterrey después de su muerte para ordenar su archivo —y pensar junto a él— vino acompañada de un nuevo paisaje. El presente lleno de smog, humo o no sé qué, nos impide ver las montañas. Los cerros heridos y mutilados por las compañías cementeras me hacen preguntarme: ¿será que las montañas que mi abuelo pintaba pronto serán sólo fantasmas?

Esta muestra es el intento de continuar esa conversación de paisaje a paisaje.

Acompañamiento curatorial Pamela Desjardins