
Bajo el sol
Exposición
-> 29 ene – 28 feb
Termina en 4 días
Casa de Cultura San Rafael
La mirada extranjera ha tenido históricamente la capacidad de conferir peso y gravedad a lo cotidiano. Como quien descubre por primera vez una textura o un sabor, el ojo del fotógrafo que llega, observa y se asienta en un territorio revela el potencial transformador de aquello que está siempre a la vista y que, por su aparente normalidad, suele pasar inadvertido.
En Bajo el sol, Stewart Frederick Lewis presenta un cuerpo fotográfico centrado en un espacio aparentemente menor dentro del paisaje urbano: las azoteas. Indispensables para el funcionamiento de cualquier hogar y, sin embargo, relegadas como zonas residuales, estas superficies coronan la arquitectura de la ciudad y concentran una parte fundamental de la vida cotidiana. A través de su lente, las azoteas se revelan como umbrales: espacios que se distancian tanto del bullicio de la calle como de la intimidad del interior doméstico, para convertirse en planos abiertos de tránsito, descanso improvisado y exposición directa al sol.
Las imágenes de Lewis invitan a una contemplación pausada. La distancia constante del encuadre elimina cualquier dramatización y privilegia la geometría de los muros, la repetición de tinacos, tuberías y cables. La economía cromática del concreto, interrumpida por detalles de color, diluye momentáneamente la idea de paisaje doméstico y subraya tanto el desgaste natural de estos espacios como la dimensión humana que emerge incluso en la casi total ausencia de figuras.
Dentro de la serie, sólo una fotografía muestra un cuerpo: una joven semidesnuda que toma el sol. Como toda excepción que define la norma, su presencia parece irradiarse hacia el resto de las imágenes. Su figura vulnerable y expuesta permite imaginarla ocupando los espacios vacíos: sentada en una silla azul, de pie junto a una antena, descansando en el concreto. Su cuerpo se despliega y habita la serie incluso cuando no está físicamente presente.
El trabajo de Lewis construye así una tensión constante entre presencia y ausencia. Los objetos utilitarios, las huellas del uso cotidiano y los espacios vacíos dialogan con ese único cuerpo suspendido en el tiempo, ajeno a la vorágine urbana. Aunque las imágenes corresponden a la azotea del propio artista, no configuran un relato autobiográfico; más bien convocan un estado: el de la espera, el del ocio mínimo, el del calor detenido sobre el concreto.
La azotea se presenta como un escenario privilegiado para pensar la ciudad desde arriba, no como panorama, sino como experiencia fragmentaria. Un espacio donde lo público y lo privado se confunden, donde el anonimato convive con una intimidad expuesta. Sin juzgar ni idealizar, la mirada de Lewis observa con una calma casi arqueológica, registrando los vestigios de una forma de habitar que suele quedar fuera de los grandes relatos urbanos.
Bajo el sol , que se presenta gracias al apoyo de la alcaldía Cuauhtémoc, propone una reflexión sobre el habitar contemporáneo, sobre la presencia de lo humano en los márgenes de la arquitectura funcional y sobre esos espacios secundarios que, sin proponérselo, se convierten en escenarios de vida, descanso y silencio.
— Casa de Cultura San Rafael