Mariana Sánchez

Ambar Quijano presenta Stage Fright: On Setting a Still Life on Fire, exposición individual de Mariana Sánchez

La exposición da vida a un universo pictórico anclado en una serie de motivos e intereses recurrentes: la feminidad, la mesa, lo doméstico, la teatralidad y las dinámicas familiares, que ella emplea para construir escenarios emocionales donde la intimidad y la tensión relacional se despliegan silenciosamente.

Dentro de estos entornos estratificados, la feminidad aparece como fluida y multifacética, la maternidad es reexaminada y las dinámicas familiares emergen a través de la intimidad y una tensión relacional sutilmente desplegada. Influenciada por Miriam Cahn, James Ensor, Rita Ackermann, Gilberto Aceves Navarro, Cy Twombly, Louise Bourgeois y otros, Sánchez despliega una aplicación visceral de la pintura y construye escenas que oscilan entre lo íntimo y lo perturbador, transformando así las relaciones y los gestos cotidianos en encuentros cargados de una tensión que parece resistir cualquier tipo de contención.

Esta idea se enfatiza aún más a través de una persistente sensación de hibridez. Las figuras deambulan entre lo humano y lo animal, o se entregan por completo a lo animalesco, y al hacerlo introducen fuerzas instintivas que subvierten los códigos de lo doméstico en favor de operar según sus propios ritmos indómitos. Estos paralelismos con el mundo animal se extienden más allá del tema y se filtran en el propio lenguaje de las pinturas. A veces, el enfoque de Sánchez se vuelve casi caricaturesco, históricamente vinculado a la sátira, mientras que en otros momentos adopta una inmediatez infantil que acentúa el absurdo incrustado en la vida cotidiana. A través de composiciones lúdicas pero psicológicamente cargadas, gravita hacia la abstracción gestual y matizada por el humor, retratando encuentros domésticos como escenas suspendidas entre la ternura, el malestar, la ironía y el desorden.

—Ambar Quijano