
Dark Matter
Exposición
-> 23 abr – 6 jun
Arróniz presenta una nueva serie de obras del artista británico Justin Hibbs, celebrando su regreso con una segunda exposición individual en la galería.
La muestra explora una interacción dinámica entre sonido e imagen, destacando la tensión entre los modos de producción y reproducción analógicos, mecanizados y digitales. Hibbs evoca un paisaje transformado por redes de información en rápida mutación, donde canales antes estables, como los periódicos, se disuelven en una arquitectura fragmentada, y la disonancia pulsa tanto en lo visual como en lo sonoro.
Esta exposición retoma hilos de su muestra anterior, Between, Before and After (2018), donde el paso del tiempo infunde nueva vida a las obras expuestas. Frágiles recortes de periódico, restos accidentales que una vez pasaron desapercibidos y fueron rescatados del proyecto de 2018, reaparecen ahora transformados —ampliados en llamativos formatos de escala monumental. Sus marcas discordantes y narrativas fracturadas regresan en círculo, haciendo eco de un momento que parecía anticipar el presente. En aquel entonces, la proliferación de plataformas de información digital y una realidad posverdadera aún estaban emergiendo en nuestra cultura y discurso político; hoy, estos cambios se han acelerado, reconfigurando nuestro panorama informativo y dejando la autoridad de los medios tradicionales pendiendo de un hilo. Las obras plantean preguntas profundas sobre cómo el arte visual puede abordar este momento, un territorio cambiante y sin fronteras, mientras celebran el patetismo y la belleza que se encuentran en estos fragmentos en descomposición suspendidos en el tiempo.
La obra sonora inmersiva que figura en la exposición está compuesta y producida por Synthesis Sound Archive, una colaboración continua de Hibbs con los músicos Ben Lancaster (sintetizadores modulares) y Sean Roche (saxofones), con contribuciones de Francine Loze en el violonchelo y David X Green en el piano. El colectivo entrelaza música y arte visual, adentrándose en las conexiones vibrantes entre el pasado legendario de la música underground, su presente en evolución y las culturas visuales que orbitan estos mundos sonoros.
—Arróniz